¿Qué es una caries dental?
La caries corresponde a una destrucción progresiva de los tejidos mineralizados del diente por la acción de los ácidos producidos por ciertas bacterias de la placa dental.
Suele comenzar en el esmalte y después puede progresar hacia la dentina.
En una fase precoz, una caries puede ser totalmente indolora. Al progresar, puede provocar sensibilidad o dolor y acabar alcanzando la pulpa situada en el centro del diente.
Por ello, una caries no debe evaluarse únicamente en función del dolor percibido.
¿Cuáles son los síntomas de una caries?
Una caries puede manifestarse, entre otros, por:
- sensibilidad al frío o al calor;
- sensibilidad al azúcar;
- dolor durante o después de las comidas;
- dolor al masticar;
- una cavidad visible en un diente;
- una coloración inhabitual;
- un trozo de diente que se rompe;
- un empaste o composite antiguo que se cae;
- alimentos que se quedan atrapados con frecuencia entre dos dientes.
Sin embargo, una caries también puede estar presente sin ningún síntoma.
La exploración clínica, completada si es necesario con una radiografía, permite evaluar su extensión.
¿Cómo se trata una caries?
No todas las caries se tratan de la misma manera.
La elección entre composite, inlay/onlay de cerámica o corona depende principalmente de la extensión de la cavidad, de la cantidad de tejido dental sano restante y de la resistencia de las distintas paredes del diente.
Caries limitada a la cara oclusal: restauración con composite
Cuando la caries se limita a la cara oclusal —la superficie de masticación— y las paredes del diente están intactas, puede restaurarse directamente en la consulta con una resina composite del color del diente. Se trata de un acto convencionado, cubierto por el seguro de enfermedad francés según la nomenclatura vigente.
Esta indicación es limitada. En cuanto la caries se extiende a una o varias caras laterales del diente, una restauración directa con composite ofrece una resistencia mecánica y una estanqueidad menores con el tiempo. La consulta privilegia entonces una restauración indirecta de cerámica.
Caries extendida a varias caras: el inlay-onlay de cerámica
En cuanto la caries se extiende a una o varias caras laterales del diente, el inlay o el onlay de cerámica constituye la indicación habitual en la consulta: no es un recurso tras el fracaso de un composite, sino el tratamiento privilegiado desde el principio en esta situación.
El objetivo es reconstruir con precisión la parte destruida del diente y, cuando es necesario, proteger las cúspides debilitadas.
En la consulta del Dr. Gary Murciano, los inlays y onlays se realizan en cerámica.
Los honorarios de un inlay o de un onlay de cerámica se sitúan generalmente entre 500 y 700 € en la consulta.
Antes del tratamiento se entrega un presupuesto detallado que precisa los honorarios y las modalidades de cobertura.
¿Por qué no hacer simplemente un composite muy grande?
Cuando se ha destruido una pequeña cantidad de tejido dental, el composite constituye una solución conservadora adecuada.
La situación es distinta cuando la cavidad se extiende y varias paredes del diente están afectadas.
Cuanto mayor es la cantidad de diente a reconstruir, más sometida está la restauración a las fuerzas de la masticación.
Algunas paredes o cúspides también pueden volverse finas y frágiles.
En estas situaciones, en lugar de reconstruir una pérdida de sustancia importante únicamente con un composite directo, solemos optar por una restauración de cerámica fabricada a medida cuando su indicación es adecuada.
El objetivo es restaurar el diente preservando en lo posible los tejidos dentales aún sanos.
¿Qué es un inlay/onlay de cerámica?
Un inlay o un onlay es una pieza de cerámica realizada a medida para sustituir la parte del diente que ha sido destruida.
A diferencia de un composite realizado directamente en la boca, se trata de una restauración indirecta.
Tras eliminar la caries y preparar el diente, una impresión permite reproducir con precisión su forma.
La restauración de cerámica se adhiere después al diente mediante un protocolo adhesivo.
¿Qué diferencia hay entre un inlay y un onlay?
El inlay restaura principalmente una cavidad situada en el interior del diente sin recubrir las cúspides.
El onlay permite además recubrir una o varias cúspides cuando deben protegerse o reconstruirse.
La elección depende de la cantidad y la localización de los tejidos dentales restantes tras eliminar la caries.
Composite, inlay-onlay o corona: ¿cómo elegir?
Caries limitada a la cara oclusal, paredes intactas
→
Composite
acto convencionado
Caries extendida a una o varias caras laterales
→
Inlay u onlay de cerámica
500 a 700 €
Diente muy destruido o paredes con resistencia insuficiente
→
Corona
500 a 800 €
Esta presentación es deliberadamente simplificada. La decisión terapéutica se toma caso por caso tras la exploración clínica y, cuando es necesario, radiográfica.
¿Puede un inlay/onlay evitar una corona?
Sí, en algunas situaciones.
Cuando un diente presenta una pérdida de sustancia demasiado importante para optar por un composite directo, pero conserva suficientes tejidos sanos, un inlay o un onlay puede permitir restaurar el diente sin recurrir necesariamente a una corona completa.
Una corona recubre el diente de forma mucho más amplia, mientras que un inlay/onlay es una restauración parcial que sustituye o protege únicamente las partes que lo necesitan.
Cuando las condiciones clínicas lo permiten, este enfoque preserva por tanto más tejido dental natural.
Por el contrario, cuando un diente está muy destruido o los tejidos restantes no permiten obtener una restauración parcial suficientemente fiable, puede ser necesaria una corona.
¿Qué ocurre si la caries es muy profunda?
Una caries extensa no significa automáticamente que el diente deba desvitalizarse.
Cuando es posible, el objetivo es conservar un diente vivo.
Sin embargo, cuando una caries se vuelve muy profunda, puede alcanzar o provocar una inflamación irreversible de la pulpa situada en el centro del diente.
Dolores espontáneos importantes, dolores nocturnos o una sensibilidad prolongada al calor o al frío pueden llevar a buscar una afectación pulpar.
Una exploración clínica y radiográfica permite entonces establecer el diagnóstico.
Cuando es necesario un tratamiento endodóntico, comúnmente llamado desvitalización, el diente deberá restaurarse después de forma adaptada a la cantidad de tejido restante.
Los tratamientos endodónticos los realiza en la consulta el Dr. Gary Murciano.
Más información sobre la desvitalización y el tratamiento endodóntico
Se me ha caído el empaste o el composite: ¿qué debo hacer?
La pérdida de una restauración antigua merece una revisión, aunque el diente no duela.
Son posibles varias situaciones: la restauración antigua puede simplemente haberse despegado o fracturado, puede haberse desarrollado una nueva caries, o una parte del propio diente puede haberse roto.
El tratamiento dependerá entonces de la cantidad de tejido dental restante.
Para una cavidad pequeña, puede estar indicado un composite.
Cuando la pérdida de sustancia es mayor, puede plantearse un inlay/onlay de cerámica.
En caso de dolor o de restauración perdida, se propone una cita en un plazo de 24 a 48 horas según la disponibilidad de la consulta.
Es preferible no esperar a que aparezca o se agrave un dolor para consultar.
Se me ha roto un trozo de molar: ¿es forzosamente una corona?
No necesariamente.
Cuando se fractura un trozo de un premolar o de un molar, la posibilidad de conservar el diente depende de la importancia y de la localización de la fractura.
En algunas situaciones, una restauración parcial de tipo onlay de cerámica puede permitir reconstruir la parte fracturada y proteger el diente sin recubrirlo completamente con una corona.
En otras situaciones, puede ser necesaria una corona u otro tratamiento.
Solo la exploración del diente permite determinarlo.
¿Puede una caries ser importante sin doler?
Sí.
El dolor no es directamente proporcional al tamaño de la caries.
Una lesión puede evolucionar progresivamente sin provocar un síntoma evidente.
Un diente puede así presentar una pérdida de sustancia importante mientras el paciente prácticamente no siente nada.
Por ello, las revisiones periódicas y, cuando están indicadas, las radiografías permiten detectar ciertas lesiones antes de la aparición de los síntomas.
¿Qué se arriesga al esperar con una caries?
Una cavidad de caries ya constituida no se reconstruye espontáneamente.
Si la caries sigue progresando, puede destruirse una cantidad creciente de tejido dental.
Una lesión pequeña que inicialmente podía requerir una restauración limitada puede evolucionar así hacia una pérdida de sustancia que requiera una restauración más importante.
Si progresa hasta la pulpa, también puede llegar a ser necesario un tratamiento endodóntico.
Cuanto antes se trate una caries, más posible suele ser preservar los tejidos dentales.
